LAS VELADAS DE SAN PETERSBURGO – JOSEPH DE MAISTRE 19 agosto, 2018 – Publicado en: RELATOS – Etiquetas:

o Coloquios sobre el Gobierno temporal de la Providencia
Segunda Velada
(Fragmento)
Joseph de Maistre

[…] Hablando Platón de lo que más importaba saber al hombre, añade en seguida, con esa sencillez penetrante que le es natural: «Las cosas se aprenden fácil y perfectamente, si alguien nos las enseña»; ved la expresión. Es, además, evidente para la simple razón que los primeros hombres que repoblaron el mundo después de la gran catástrofe necesitaron de auxilios extraordinarios para vencer los obstáculos de toda especie que se les presentaban; y ved, señores, el hermoso carácter de la verdad. ¿Se trata de establecerla? Al momento vienen testigos de todas partes y se presentan por sí mismos; jamás se han hablado, jamás se contradicen, cuando los testigos del error se contradicen aun cuando tratan de mentir. Ved a la sabia antigüedad sobre las narraciones de los primeros hombres; ella os dirá que fueron hombres maravillosos, y que otros seres de orden superior se dignaban favorecerles con las comunicaciones más preciosas. Sobre este punto no hay disonancia; los iniciados, los [primeros] filósofos, los poetas, la historia, la fábula, el Asia y la Europa, no tienen más que una voz. Tal concierto de la razón, de la revelación y de todas las tradiciones humanas conforman una demostración que sólo la boca puede contradecir […].

»Debemos reconocer, pues, que el estado de civilización y de conocimiento, en cierto sentido, es el estado natural y primitivo del hombre. Todas las tradiciones orientales comienzan también por un estado de perfección y de luces, y diré aún de luces sobrenaturales; y la Grecia, la embustera Grecia, que a todo se ha atrevido en la historia, rinde homenaje a esta verdad, colocando su edad de oro en el origen de las cosas. No es menos notable que ella no atribuya a las edades siguientes, ni aun a la de hierro, el estado salvaje; de suerte que todo lo que nos ha contado de los primeros hombres que vivían en los bosques alimentándose de bellotas y pasando después al estado social, la pone en contradicción consigo misma, o no puede referirse sino a casos particulares, es decir, a algunos pueblos degradados […]. Voltaire, ¿no ha confesado que la divisa de todas las naciones ha sido siempre que la edad de oro fue la primera que se manifestó sobre la tierra? Y bien: todas las naciones han protestado contra la hipótesis de un estado primitivo de barbarie, y seguramente algo vale esta protesta […]

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