RELATOS TAOISTAS – EL DISCIPULO 7 agosto, 2016 – Publicado en: RELATOS – Etiquetas: , ,

RELATOS TAOÍSTAS
El discípulo
Lao Tzu

Yendo Yang-tzeukin a P’ei y Lao Tzu a Ts’inn, se encontraron ambos en Liang. Impresionado por la actitud vanidosa de Yang-tzeukin, Lao Tzu alzó los ojos al cielo y exclamó con un suspiro: “No creo que sea el caso de perder mi tiempo instruyéndole”.

Yang-tzeukin no respondió. No bien llegados al pueblo, Yang-tzeukin enseguida le llevó a Lao Tzu lo necesario para refrescarse y lavarse. Después, dejado el calzado fuera de la puerta, avanzó de rodillas hasta colocarse ante él, y dijo: “Hace mucho que deseo intensamente recibir vuestra enseñanza. No he tenido el coraje de pedíroslo durante el camino: pero ahora que disponéis de un poco de tiempo, os ruego de explicarme, antes que nada, el significado de las palabras que habéis pronunciado al verme”.

Lao Tzu contestó: “Tenéis una expresión tan altanera que ahuyentáis a la gente; en cambio, el discípulo de la sabiduría está como avergonzado, por más irresprensible que pueda ser de hecho, y advierte la propia incapacidad, por más adelantado que pueda estar”.

Muy impresionado, Yang-tzeukin contestó: “Aprovecharé la lección”. Tan bien la aprovechó, y tan modesto se volvió, en el transcurso de la única noche que pasó en el albergue, que el personal de la casa, el cual a su llegada lo había servido con temor y reverencia, a su partida no lo juzgó digno de un poco de consideración

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