RELATOS TAOISTAS – LA CONCENTRACION 7 agosto, 2016 – Publicado en: RELATOS – Etiquetas: , ,

RELATOS TAOÍSTAS
La concentración
Lie Tzu

Confucio estaba en viaje hacia el reino de Ch’u y al pasar por un bosque se encontró con un giboso que con una vara atrapaba cigarras en pleno vuelo con tanta seguridad como si lo hiciera con sus propias manos.

«Eres muy hábil» —le dijo Confucio— «confíame tu secreto».

«Mi secreto» —respondió el giboso— «es éste: durante cinco o seis meses me ejercito en mantener en equilibrio algunas bolas sobre esta caña. Cuando llego a tener dos sin que se me caigan, las cigarras que se me escapan son pocas. Cuando logro mantener tres bolas, una sobre otra en equilibrio, sólo una de cada diez se me escapa. Cuando llego a tener cinco bolas en equilibrio, atrapo las cigarras con la caña como si lo hiciese con la mano.

»Mi secreto es la concentración de todas mis energías en dirección al objetivo que quiero alcanzar.

»He logrado dominar el brazo y todo mi cuerpo, de tal modo que no experimentan más emoción o distracción que un pedazo de madera seca. En el inmenso universo lleno de seres, no veo nada más que la cigarra que quiero atrapar. Ninguna otra cosa me distrae y así la cigarra es atrapada de manera totalmente natural».

Confucio, volviéndose hacia sus discípulos, les dijo:

«Unificar las propias intenciones, concentrar la voluntad sobre un objeto único, produce la cooperación perfecta de espíritu y cuerpo».

A su vez el giboso tomando la palabra le preguntó a Confucio:

«Pero tú, erudito, ¿con qué finalidad me has hecho esa pregunta? ¿Para qué buscar información sobre algo que no es de tu competencia? ¿Acaso no tendrás alguna intención malévola?»

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